domingo, 14 de febrero de 2016

Está el que miente y el que quiere creer la mentira


Muchas veces he mencionado que la familia es el pilar de toda sociedad. Esta no es una afirmación religiosa ni biológica, es una afirmación socio-política. La familia en estos términos es el principal pilar social. Ya que todo y cómo suceda dentro de ella es llevado a la totalidad de la comunidad en la que está.
Enseñan que la televisión y demás es una manifestación de lo que sucede en la sociedad. Terrible mentira (pero está el que miente y el que quiere creer la mentira). Los medios, son medios formadores de opinión, hasta creadores de “realidades”. Los cuales, el 98%, a nivel mundial, están en manos de las mismas 3 “manos”.

Ya no veo más propagandas de programas donde exista una familia constituida, que ampare a sus miembros. Sino que solo encuentro como personas débiles buscan traicionar al que les dio confianza. Metiendo la idea en los cerebros humanos el mensaje de que no se puede confiar en nadie; entonces antes de que se lo hagan, ellos deben traicionar primero así no quedan tan mal parados.
Todo eso, no solo queda en un ambiente familiar y de pares, sino que lo absorbe toda una sociedad. Entre ellos ya no se cuidan y valoran, se atacan, haciéndolos así indefensos a otros…

Hay muchos programas que empezaron degenerando a sus televidentes de apoco. Primero enganchando a personas, igualmente bajas, con videos baratos riéndose de los malos momentos de otros, mostrándolos como algo gracioso y simpático. Si bien eso ya hablaba bastante mal, en aquel entonces, tanto del programa como de sus ovejas, se fue haciendo cada año peor.

Si ponían alguna programación del 2014 en 1994 nadie lo iba a ver, hasta lo iba a considerar ofensivo, asqueroso. Pero poco a poco, año a año, fueron modelando las débiles mentes influenciables, y a otras tratándolas de volverlas influenciables. Generalmente usan el método de buscar algún tema que “caiga bien”, que atrape cómo donaciones, bailes, cocina, canto, etc. Para ver solo, siempre, la misma fórmula: DENIGRAR y enseñar a hacerlo. El que necesita hacer eso realmente tiene un problema de autoestima fuerte. Pero hay que entender que eso tampoco se les escapa, también tienen la fórmula para que las personas en general se sientan individualmente de poco valor.