miércoles, 15 de febrero de 2017

72 años del Bombardeo a Dresde


Desde hace años vengo tocando el tema y cada año que pasa hago algo, ya sea un artículo o una muestra de arte, para la toma de conciencia de que no todo lo que muestran las películas es verdad, casi me arriesgaría a decir que el 90% es mentira, y por supuesto los libros de historia oficial (si es oficial es porque es la que quieren que sepas para que les seas un borrego útil).
Este año en particular casi no salió nada en los medios, ni en los europeos, sobre el tema más que dos noticias tergiversadas, y me irritó bastante… Ni hablar cuando leí los insultos, no se pueden calificar de otra forma, al pueblo alemán por parte del alcalde de Dresde.
Sí, es un país ocupado por los Aliados hasta hoy día, por lo tanto no califica como país libre. Con solo decir que vas preso si hablas de ciertos temas… Y cualquiera que defienda algo así no puede considerarse digno de confianza, ya sea cual fuese la postura que tenga.
Es cierto que el tema del Bombardeo a Dresde se lo ha tomado como una bandera. Y soy una de ellas. Es una de las pocas formas de poner el foco en la historia y que las personas puedan ver que han sido engañadas o, mínimo, hay cosas que no saben. Pero no por eso el Bombardeo a Dresde deja de ser un crimen de guerra real e irrefutable. Y este es solo uno de ellos, pero hay cientos, pero por un lugar hay que comenzar. Los invito, a los que no tienen idea, a “googlear”, hasta en la misma historia oficial de Wikipedia, que fue lo que aconteció.
Como pueblo alemán estamos siendo callados sistemáticamente, aguantando insultos y mentiras; y es cierto casi ninguno dice nada. Claro, vas preso si lo decís, te despiden si opinas distinto, te crean problemas en el colegio, y ahora hasta te pueden quitar tus hijos por eso. Inclusive los alemanes que vivimos fuera de Alemania… Cuántas veces hemos callado? Cuantas veces dejamos pasar insultos solapados? Aun dentro de la comunidad alemana. Y ni se trata de ser “nazi” (termino “inventado” en USA para Nacional Socialistas a modo de insulto) se trata de levantar la cabeza y decir BASTA. Y si, te vas a golpear contra la pared, vas a nadar a contracorriente… Pero agachamos tantas veces la cabeza que nadie tiene la menor idea de cuantos estamos cansados de verdad. Pero un par la alzamos, y tímidamente otros 10 lo empiezan a hacer también, cada uno a su tiempo, a su forma.